Un nuevo ataque masivo de Rusia contra la infraestructura energética de Ucrania dejó este martes a amplias zonas de Kiev sin suministro eléctrico, agua potable y calefacción, en momentos en que las temperaturas en la capital ucraniana rondan los 13 grados bajo cero.
Según informaron el alcalde de Kiev, Vitali Klichkó, y el jefe de la administración militar de la región capitalina, Timur Tkachenko, la orilla oriental del río Dniéper, que divide la ciudad en dos, fue la más afectada por el bombardeo ruso.
Las autoridades indicaron que 5.635 bloques de viviendas se quedaron sin calefacción, Klichkó precisó que en cerca del 80 % de estos edificios el suministro eléctrico había sido restablecido recientemente, luego de que otro ataque ruso lo interrumpiera el viernes pasado.
El alcalde añadió que los distritos situados en la margen oriental del Dniéper también permanecen sin suministro de agua como consecuencia directa del ataque perpetrado durante la madrugada.
El bombardeo se produjo cuando Kiev enfrenta una intensa ola de frío. En las primeras horas del día, antes de que se ofrecieran balances oficiales, la Fuerza Aérea ucraniana advirtió en su canal de Telegram sobre la aproximación de drones y misiles balísticos con dirección a la capital.
Este ataque representa el tercer bombardeo masivo contra la infraestructura energética de Kiev en apenas diez días. El pasado 9 de enero, otro ataque con misiles y drones dejó a gran parte de la ciudad sin electricidad y calefacción durante casi tres días, coincidiendo con el inicio del actual período de temperaturas extremas.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, había alertado en días recientes que Rusia preparaba un nuevo ataque de gran escala contra el sistema energético ucraniano con el objetivo de agravar la crisis de suministro en medio del frío intenso provocado por los bombardeos anteriores.
En respuesta a esta amenaza, Ucrania recibió la semana pasada un importante lote de misiles antiaéreos destinados a reforzar sus defensas y mejorar su capacidad para contrarrestar los ataques rusos contra infraestructuras críticas.
Fuente: Agencias
