La cantante Britney Spears ingresó voluntariamente en un centro de rehabilitación luego de haber sido arrestada el pasado mes por conducir bajo los efectos del alcohol, según confirmó el medio Variety.
De acuerdo con el reporte, la artista fue detenida por la Patrulla de Carreteras de California alrededor de las 9:30 de la noche del 5 de marzo y posteriormente fichada en horas de la madrugada del día siguiente. Spears fue liberada poco después y tiene previsto comparecer ante un tribunal el próximo 4 de mayo.
Reacción tras el incidente
Un representante de la cantante calificó lo ocurrido como “un incidente lamentable e inexcusable” y aseguró que Spears cumplirá con los procedimientos legales correspondientes.
Asimismo, indicó que la intérprete recibirá apoyo de su entorno cercano mientras avanza en su proceso de recuperación. “Esperamos que este sea el primer paso hacia un cambio necesario”, señaló el comunicado.
Contexto reciente
La situación ocurre en un momento en el que Spears ha mantenido un perfil relativamente bajo tras el fin de su tutela legal en 2021, un proceso que se extendió durante 13 años y que marcó gran parte de su vida personal y profesional.
En los últimos meses, la artista también había sido noticia por la venta de su catálogo musical y por declaraciones en redes sociales donde afirmaba que no volvería a presentarse en Estados Unidos.
Su último álbum, Glory, fue lanzado en 2016, mientras que su última presentación en territorio estadounidense se remonta a 2018, durante su gira Piece of Me.
