El exfutbolista Jerome Boateng, aquel central que tocó el cielo con las manos en el Mundial de Brasil 2014, volvió al centro de la polémica tras ser detenido en Alemania por conducir sin una licencia válida, violando además una prohibición vigente desde 2025.
El hecho ocurrió durante un control policial, donde las autoridades comprobaron que Boateng no estaba autorizado para conducir.
El exdefensor tenía prohibido manejar desde octubre de 2025 por infracciones previas, por lo que la reincidencia podría derivar en una pena de prisión si la Justicia confirma la violación de la medida.
Antecedentes que agravan el caso
La situación judicial de Jerome Boateng se ve agravada por antecedentes previos.
En 2018 fue declarado culpable de agredir a su expareja y sancionado con una multa millonaria, un caso que marcó su imagen pública.
En 2021, la muerte de su expareja Kasia Lenhardt, catalogada como suicidio por la Justicia, intensificó el rechazo social hacia el exjugador.
Impacto en su carrera tras el retiro
Tras retirarse en 2025, Boateng intentó iniciar una etapa como entrenador, incluso vinculado al Bayern Múnich.
Sin embargo, la presión de los aficionados y las críticas por su historial lo llevaron a apartarse de cualquier rol dentro del club.
El caso ahora está en manos de la Justicia alemana, que deberá determinar si la reincidencia y el incumplimiento de la prohibición de conducir derivan en una condena de cárcel.
