Durante la madrugada de este lunes se registró un nuevo ataque de Irán hacia Arabia Saudí. En este caso se trata de la refinería Ras Tanura, en la costa del Golfo, que pertenece a Aramco.
Así lo confirmó el portavoz del Ministerio de Defensa saudí Turki al Maliki en un comunicado publicado por la agencia oficial saudí SPA, en la que señaló que no hay personal civil herido por este incidente, pese a que los restos de la intercepción cayeron cerca de infraestructura civil.
No se han reportado daños personales, ya que hubo tiempo de cerrar la refinería, pero sí múltiples daños materiales. Ras Tanura fue clausurada como medida de precaución y la situación está bajo control. Dos drones fueron interceptados en las instalaciones, cuyos escombros provocaron un incendio limitado, según informó el portavoz del Ministerio de Defensa saudí a Al Arabiya TV, añadiendo que no hubo heridos.
El comunicado del ministerio añade que «el suministro de petróleo y sus derivados a los mercados locales no han sido afectados por este incidente».
Imágenes difundidas por redes sociales muestran humo brotando de la refinería y personal saliendo de las instalaciones en aparente calma.
