La zona fronteriza entre Dajabón y Juana Méndez (Haití), se encuentra este miércoles en calma, luego de que transportistas haitianos y propietarios de motocicletas de tres ruedas decidieran cruzar de manera habitual para realizar sus actividades comerciales en el municipio Dajabon.
Los conductores haitianos habían anunciado que no ingresarían a Dajabón en protesta por las disposiciones de la alcaldía municipal, que establece el cobro de un permiso de rodamiento para los motores de tres gomas procedentes de Haití que transiten por la localidad. La medida busca regular el flujo vehicular y garantizar el orden en las vías.
Ante las declaraciones del alcalde Santiago Riverón, quien afirmó que no aceptará “chantajes” y que hará cumplir las leyes en el territorio, más de un centenar de motoconchistas haitianos han acudido de manera organizada a pagar el permiso y regularizar su situación. Según explicaron las autoridades municipales, esto permitirá que transiten ordenadamente por la ciudad.
Riverón, quien mantiene una postura firme frente a la situación, aclaró que estas disposiciones no afectan el intercambio comercial en el mercado fronterizo. “Hemos permitido una zona de tolerancia en todo el perímetro del mercado, donde los motores haitianos pueden circular sin dificultad, hacer transbordo de mercancías y retornar a su país, explicó el alcalde.
Para este miércoles, el cruce y el flujo de motocicletas por el paso fronterizo se ha normalizado, aunque bajo estrictas medidas de seguridad aplicadas por los militares del Cuerpo Especializado en Seguridad Fronteriza (Cesfront).
