El hotel Burj Al Arab, uno de los símbolos arquitectónicos más reconocidos de Dubái, cerrará sus puertas durante un período de un año y medio para someterse a una renovación integral. La intervención estará a cargo del arquitecto francés Tristan Auer.
Más de 25 años después de su apertura, el emblemático establecimiento inicia este proceso con el objetivo de actualizar sus espacios sin perder su esencia original. La propuesta contempla una transformación que combine lujo, tradición y modernidad.
Según la información difundida, “la propuesta busca mantener su identidad marcada por colores intensos y materiales nobles”. Este enfoque procura preservar los elementos distintivos que han definido al hotel desde su apertura.
Al mismo tiempo, se prevé la incorporación de un diseño más contemporáneo con un enfoque artesanal. “mientras se modernizan sus espacios con un enfoque artesanal y contemporáneo”, señala el planteamiento del proyecto.
Considerado uno de los hoteles más lujosos del mundo, el Burj Al Arab se distingue por su infraestructura y detalles exclusivos. Entre ellos figuran fuentes en cascada, acuarios con más de 400 especies y una amplia variedad de materiales de alta gama.
El hotel también destaca por el uso de 1,790 metros cuadrados de pan de oro de 24 quilates y más de 30 tipos de mármol Statuario. Estas características han consolidado su posicionamiento como referente del lujo a nivel internacional.
